Elegir entre gel de silicona o acrílico
Gel de silicona o acrílico: ¿cómo elegir el adhesivo adecuado para su dispositivo médico?
Apósitos, parches, dispositivos de monitorización o de perfusión: siempre que un dispositivo médico deba fijarse a la piel, surge una pregunta. ¿Es mejor optar por el gel de silicona o por el acrílico? No hay una respuesta única válida para todos los casos: la elección depende siempre del contexto de uso del dispositivo.
Sin embargo, se trata de una decisión de gran importancia en el diseño de un producto. Un adhesivo mal elegido puede comprometer la fijación del dispositivo, provocar irritación o incluso hacer que su retirada resulte dolorosa para el paciente; todos estos aspectos afectan directamente a la experiencia del paciente y a la percepción de calidad del dispositivo. Por el contrario, un adhesivo bien elegido pasa desapercibido: se mantiene fijado el tiempo necesario, sin molestias ni sorpresas al retirarlo. En Gergonne, llevamos más de quince años asesorando a los fabricantes en esta materia, con una experiencia que abarca ambas tecnologías.
Cuatro preguntas que debes plantearte antes de elegir
1) ¿Dónde se va a pegar el dispositivo?
Un párpado, el cuello o cualquier otra zona sensible plantean dificultades específicas: la piel es más fina en esas zonas, por lo que es más frágil y se irrita o se marca con mayor facilidad al retirarlo, y estas zonas suelen ser más móviles o estar más expuestas a la fricción (cuello, movimientos del cuello, parpadeos). Por lo tanto, un adhesivo adecuado para otras zonas puede resultar demasiado agresivo en estas.
2) ¿Cuál es el tamaño del dispositivo y su superficie adhesiva?
Cuanto mayor sea la superficie adhesiva, mayor será la fuerza de sujeción total —algo útil para la fijación, pero que a veces resulta incómodo o traumático al retirarlo si el adhesivo no es lo suficientemente suave para esa superficie—. Por el contrario, un dispositivo pequeño suele tener que compensar su reducida superficie con una mayor fuerza de adhesión por cm². Encontrar el equilibrio adecuado entre fijación y comodidad depende directamente de esta relación entre superficie y fuerza.
3) ¿Durante cuánto tiempo lo va a llevar puesto el paciente?
Cuanto más tiempo se lleve puesto, más determinante resulta su resistencia a lo largo del tiempo, y ahí es donde el acrílico suele tener ventaja: se adhiere con más fuerza y se mantiene estable a largo plazo. Sin embargo, en una piel frágil, esta fuerza de adhesión puede convertirse en un problema a la hora de retirarlo. En ese caso, hay que encontrar un equilibrio entre ambas tecnologías, o incluso dar prioridad al gel de silicona incluso en casos de uso prolongado, siempre que la piel del paciente sea sensible. Por otra parte, la fragilidad de la piel no siempre es evidente desde el principio: una piel sana puede soportar perfectamente la aplicación de un adhesivo acrílico una sola vez. Es la repetición lo que cambia las cosas. En las zonas donde el adhesivo se coloca y se retira con regularidad —como suele ocurrir con los adhesivos para heridas crónicas—, la piel se debilita progresivamente debido al esfuerzo al que se ve sometida, por lo que el gel de silicona se convierte entonces en la opción preferible.
¿Quién es el paciente?
Un paciente muy activo o deportista somete al adhesivo a la sudoración y a movimientos repetidos, lo que exige una buena resistencia al cizallamiento. Por su parte, los pacientes pediátricos y geriátricos tienen una piel más fina y más sensible: el riesgo de lesiones cutáneas al retirar el adhesivo es mayor en estos casos, lo que hace que se opte por adhesivos más suaves, aunque ello suponga sacrificar un poco de fuerza de sujeción.
En la práctica, rara vez es un único criterio el que marca la diferencia: es la combinación de los cuatro lo que permite encontrar el equilibrio adecuado entre ajuste, comodidad y seguridad para la piel.
El gel de silicona, una especialidad de Gergonne
En Gergonne ofrecemos varias formulaciones de gel de silicona, con diferentes gramajes (el espesor del gel aplicado), para adaptarnos lo mejor posible a las necesidades de cada dispositivo.
Pero ofrecer varias formulaciones no es suficiente: es necesario que cada lote se comporte exactamente igual que el anterior. Ahí es donde entra en juego nuestro trabajo de control. Contamos con los medios de análisis necesarios para reducir al máximo las variaciones de rendimiento entre una producción y otra, y garantizar una adhesión fiable y repetible.
Además, perforamos los productos internamente, lo que los hace más transpirables —una verdadera ventaja para la comodidad del paciente, sobre todo en usos prolongados—.
Un último punto, a menudo subestimado: el revestimiento. Con el gel de silicona, el nivel de adhesión evoluciona con el tiempo al entrar en contacto con el revestimiento. Algunas combinaciones de revestimiento y gel envejecen bien, otras mucho menos. Por eso, la elección del revestimiento forma parte integral de nuestro asesoramiento, no es una decisión secundaria.

El acrílico, una experiencia igualmente sólida
El acrílico sigue siendo imprescindible en numerosas aplicaciones, sobre todo cuando se da prioridad a una adhesión fuerte e inmediata, o a una fijación prolongada sobre la piel sana. Se trata de una tecnología que ofrece un alto poder adhesivo desde el primer contacto, con una buena resistencia a largo plazo, incluso en entornos húmedos o ante movimientos repetidos, lo que supone una ventaja para los dispositivos que deben permanecer en su sitio sin necesidad de reajustarlos.
En Gergonne, también recubrimos nuestros adhesivos acrílicos internamente, con el mismo nivel de exigencia que para la silicona: varios niveles de fuerza de adhesión disponibles y un control riguroso para garantizar un rendimiento estable de un lote a otro.

¿Por qué no ambas?
Para algunas aplicaciones, la mejor solución no es elegir entre silicona y acrílico, sino ofrecer ambas opciones: una versión en gel de silicona para pieles sensibles y una versión acrílica para pieles que toleran bien una adhesión fuerte. Un mismo dispositivo, dos versiones, un único socio que domina ambas tecnologías.
Eso es exactamente lo que ofrecemos en Gergonne: sin sesgos tecnológicos, sino un asesoramiento objetivo sobre lo que mejor se adapta a cada caso de uso, incluso cuando la respuesta es «ambas».
Esta lógica ya existe en el mercado: la gama Nephrokit ofrece su producto Solukat en dos versiones, una estándar para pieles fáciles de adherir y una versión Solukat SI, en gel de silicona, para pieles sensibles. Dos versiones, una única función, adaptada a dos perfiles de pacientes diferentes.
En resumen
Elegir entre gel de silicona y acrílico no es una cuestión de preferencia técnica: es una cuestión de uso. La zona del cuerpo, la duración del uso y el paciente determinan la respuesta. Además, la elección no se limita únicamente al adhesivo. El soporte sobre el que se aplica también influye en sus propiedades finales y merece ser elegido con la misma atención. En Gergonne, ponemos a su disposición una doble experiencia en silicona y acrílico, unos auténticos conocimientos técnicos sobre las combinaciones de revestimiento y adhesivo, y una capacidad industrial (formulación, gramajes, perforación) que garantiza un rendimiento estable a lo largo del tiempo; además, acompañamos a nuestros clientes en la elección del soporte más adecuado para su dispositivo.
¿Está desarrollando un dispositivo médico adhesivo y se pregunta cuál es la tecnología más adecuada? Hablemos de ello con nuestros equipos.